Esas pequeñas cosas
Decía Benjamin Franklin: La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.
Parafraseando también podríamos decir: La felicidad de un pueblo es algo que también se construye con pequeñas cosas… bien hechas.
Lo que ocurre es que, aplicando la Ley del Mínimo Esfuerzo, las cosas generalmente se hacen de la peor manera.
Me gusta fijarme en las pequeñas cosas. Porque si alguien es incapaz de hacer medianamente bien las cosas pequeñas. Difícilmente va a conseguir hacer algo bueno con los grandes proyectos.
La foto que ilustra este artículo, voluntariamente distorsionada, pertenece a los parterres o pequeños trozos de terreno que hay en la avenida Fraga Iribarne, cerca del colegio Vales Villamarín.
El departamento de “jardinería” de nuestro amado Concello se encarga de “adecentarlos” periódicamente. Dicha actuación consiste en que un tipo pasa de vez en cuando y rocía los parterres con un herbicida.
Precioso.
Con ello consigue matar temporalmente toda la vegetación y, por el mismo precio, dejar al descubierto toda la mierda que ocultan: botellas, latas, papeles y toda suerte de desechos.
Pasado un tiempo, las hierbas vuelven a crecer y la mierda desaparece de nuevo.
Hasta la próxima rociada.
Ya lo vengo avisando desde hace tiempo: el día que un neno (o nena) se meta en la boca una hoja de menta recién rociada alguien se va a cagar en la puta madre del responsable.
Y os lo digo porque conozco las consecuencias de un descuido semejante.
¿Qué pasa con los viejos métodos de la jardinería? Eso de sachar, remover la tierra, quitar la mierda acumulada y plantar flores…
Eso no es para Betanzos. Aquí el Concello cuida sus zonas verdes rociando herbicida.
La sensación es que aquí gastar la pasta en jardinería de la de verdad sobra. Tal vez porque los ediles de Betanzos también creen que la felicidad se construye a base de pequeñas cosas: una pequeña mansión, un pequeño catamarán, una pequeña fortuna…
Invítame a un café

Creo que tes toda a razón do mundo. Eu tamén son das que penso que a vida agradable dun pobo se fai a base das pequenas cousas diarias e non das obras faraónicas.
O que peor levo desta cidade é o acoso e derribo a todo o verde (a todo vexetal vivo) que fai o concello.
Teño claro que ser planta en Betanzos é un acto de heroicidade.
Para felicidad la que ayer por la tarde consiguieron generar en un monton de niños la gente de la candidatura independiente. Algo tan sencillo como el inflado de 1000 globos y posterior entrega a un monton de niños deseosos de juegos. Y lo mas importante, por lo menos para mi que tengo un hijo pequeño, que una formacion politica gaste parte de su presupuesto en hacer difrutar a un amplio sector de la poblacion que al final no les votara. Los felicito y les doy las gracias.
Non nos intentes vender tal cousa que me rio hi-tec.
Entón o PP que da caramelos e globos os nenos e non pensa recibir nada a cambio.
A festa estaba orientada os nenos, pero que casualmente, cousas da vida, teñen pais, que casualmente votan.
Vale Apolo pero reconoceme que hay maneras y maneras de dar globos, vamos digo yo, pero de verdad sin entrar en polemicas el tema que montaron estuvo muy bien te pongas como te pongas.