Otro de Betanzos que se rinde
Dice:
Comprendí que debía jubilarme cuando mis alumnos de 4º de la ESO me dijeron a las claras que ni entendían ni les gustaba la poesía de Antonio Machado.
Y lo publica en El País.
Firma: Constantino Chao Mata (Betanzos, A Coruña)
A estas alturas esta breve pero contundente “carta al director” está dando la vuelta al mundo. Probablemente más gente sabrá de Betanzos por esto que toda la que ha pasado por Fitur.
Pero seamos optimistas. La rendición también parece tener un lado positivo.
Al menos según el autor de “Practicando el poder del Ahora”:
La rendición es una sabiduría simple pero profunda que implica ceder más que oponerse al flujo de la vida. El único lugar donde puedes experimentar el flujo de la vida es en el ahora: por tanto, rendirse es aceptar el momento presente incondicionalmente y sin reservas. Es renunciar a la resistencia interna a lo que es.
Para algunas personas, la rendición puede tener una connotación negativa que implica derrota, renuncia, incapacidad de responder a las pruebas de vida, letargo, etc. La verdadera rendición, no obstante, es algo totalmente diferente. No significa soportar pasivamente cualquier situación en la que te encuentres sin hacer nada al respecto. Tampoco significa dejar de hacer planes o de iniciar acciones positivas.
No tienes por qué aceptar una situación de vida desagradable o indeseable. Tampoco tienes que engañarte y decirte que no tiene nada de malo. No. Reconoces plenamente que quieres salir de ella, y entonces limitas tu atención al momento presente sin ponerle ninguna etiqueta mental.
Eso significa que no hay juicio sobre el ahora. Por tanto, no hay resistencia ni negatividad emocional. Aceptas el momento tal como es. Después te pones en acción y haces todo lo posible por salir de la situación. Esto es lo que denomino acción positiva. Es mucho más eficaz que la acción negativa, surgida de la ira, la desesperación o de la frustración.
La rendición es perfectamente compatible con la acción, con iniciar cambios o alcanzar objetivos. Pero, en el estado de rendición, tu acción fluye desde una energía completamente diferente, de otra cualidad. La rendición te conecta con la fuente-energía del Ser (Universo), y tu hacer, se convierte en una alegre celebración de la energía que te lleva más profundamente al ahora.
La no-resistencia realza enormemente la cualidad de tu conciencia y, por tanto, la cualidad de cualquier cosa que estés haciendo o creando. Entonces los resultados vendrán por sí mismos y reflejarán esa cualidad. A esto le podríamos denominar <
No confundas la rendición con una actitud de <
Permíteme una analogía visual para ilustrar el punto que estoy tratando de exponer. Vas caminando de noche por un sendero y estás rodeado por una densa niebla. Pero tienes una linterna muy potente que la atraviesa y crea un espacio estrecho y claro frente a ti. La niebla es tu situación de vida, que incluye el pasado y el futuro; la linterna es tu presencia consciente; el espacio claro es el ahora.
Fragmento del libro Practicando el poder del Ahora.
Eckhart Tolle
Cerremos el artículo con el melancólico optimismo del propio Machado (Antonio) como sentido homenaje a todos los Constantinos que en el mundo han ejercido su derecho a rendirse:
A un olmo seco
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
Pd.- Si alguien conoce a Constantino que le transmita el abrazo que desde aquí le envío.
ADDENDA:
El poder del Ahora (“>descargar – formato .doc comprimido como .zip)
Practicando el poder del Ahora (descargar – formato .doc comprimido como .zip)
MATERIAL EXTRA:
La última foto de Antonio Machado:



probe tino
por unha vez que hai un profesor ó que vale a pena aguantar durante nove meses…
esos nos meus tempos non pasaba jaja
viva tino e as suas naipes enormes
NO TENGO EL HONOR DE CONOCER A CONSTANTINO…PERO SEGURO QUE ES UN BUEN PEDAGOGO Y BUEN TRANSMISOR…
RENDIRSE NO ES CLAUDICAR…SINO VENCER MIEDOS..
EQUIVOCARSE ES DE SABIOS…
DONDE QUIERA QUE ESTí‰S…UN SALUDO
Para Tino, al recordar los tiempos de estudiante en Santiago, que ya era tan terco entonces con todo. Sólo por el hecho de decirlo sé que no te rendirás nunca, por nada, con esa voluntad de hierro que tenías. Tranquilo, que ya sabes que algo siempre queda. Un gran abrazo.