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Otro de Betanzos que se rinde
Escrito el día 8 de Febrero de 2008 a las 12:45 am ~
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Cultura,
Libros
Etiquetas:
Poesía
Dice:
Comprendí que debía jubilarme cuando mis alumnos de 4º de la ESO me dijeron a las claras que ni entendían ni les gustaba la poesía de Antonio Machado.
Y lo publica en El País.
Firma: Constantino Chao Mata (Betanzos, A Coruña)
A estas alturas esta breve pero contundente “carta al director” está dando la vuelta al mundo. Probablemente más gente sabrá de Betanzos por esto que toda la que ha pasado por Fitur.
Pero seamos optimistas. La rendición también parece tener un lado positivo.
(Click aquí para seguir leyendo…)
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Marco Didio Falco
Terminé de leer la VII novela de Marco Didio Falco (aquí su curriculum vitae, en inglés).
Corresponde a una serie de, hasta ahora, 18 historias, escritas magistralmente por Lindsay Davis.
Una escritora fuera de lo común.
Lógicamente hay gustos de todas las formas y colores. Pero hay que reconocer que la Davis tiene mucho mérito. Describe la Roma de Vespasiano con mucho rigor. Tanto que uno acaba familiarizándose con la época hasta el punto de que todo acaba siendo muy natural. Da la sensación, después de estar leyendo algunos capítulos, que vas a salir a la calle y si estás en medio de la Roma Imperial… es la cosa más normal del mundo.
Quizás exagere. No se. Pero no me parece fácil escribir novelas históricas sencillas de leer, apasionantes en su trama (policial… Falco es un detective privado), con unos personajes que se tornan inolvidables y con unas continuas dosis de sentido del humor.
Son historias que se leen con ganas y apetece sobremanera pillar el siguiente tomo y continuar.
Altamente recomendables.
Sugerencia: empieza por la primera… “La plata de Britania” (título original: The Silver Pigs).
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Long John Silver
Long John Silver de Bjorn Larsson ha sido, sin duda, una apuesta arriesgada.
Evidentemente hay que leer primero La Isla del Tesoro de Stevenson. Y, claro, cuando ese libro ha llegado a formar parte de tu biblioteca mental… también lo ha hecho el pirata Silver.
Así que enfrentarse a una “autobiografía” del personaje puede, en principio, no apetecer mucho. No vaya a ser que nos lo destroce.
Pero si no arrías bandera y tiras para delante te vas a encontrar con un personaje mucho más complejo aún. De repente el pirata malo malísimo resulta que tiene infinitos matices. Su negrura está salpicada de variados colores. A ratos, incluso, cabe pensar que Long John Silver, cuyo objetivo principal en la vida es precisamente no salir de ella “como un perro”, es el único cuerdo de la historia.
Se nos aparece el pirata, el filósofo, el vividor, el cínico, el solidario, el enemigo de las injusticias, el salvador, el ermitaño, el misógino y el amante.
¿Todo en uno? Si, como la vida misma. ¿O es que, acaso, el resto de los humanos somos planos? Psicológicamente somos un entramado de personajes distintos, enormemente contradictorios las más de las veces.
Al final, resulta que Long John Silver destaca por tener menos contradicciones que los demás. Por tener las cosas más claras aún navegando en el mar de las dudas… que es la vida. Y, sobre todo, por decir lo que piensa y vivir lo que siente.
En definitiva. No espereis una novela de aventuras y acción. Es una novela de aventuras y acción, pero pasada por la lente de la cabeza de Silver, para quien la aventura y la acción era un puro trámite.
Se deja leer. Y, obviamente, la figura del pirata de la pata de palo cambia para siempre. Se llena de detalles y profundidad. Deja de ser un personaje. Adquiere relieve y humanidad.
Pero, os puedo jurar, por mil millones de calaveras, que no le terminan de sentar del todo mal los matices al viejo pirata.
POSTDATA.- Después de una historia así no me queda más remedio que sumergirme en otra gran ciudad para desfragmentar mi disco duro. Así que estaré una semana (o algo así) sin pasarme por aquí. Que tengais buenas travesías.
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Alberto Vázquez-Figueroa regala sus novelas
¿Se ha vuelto loco?, ¿Es una venganza contra Hacienda?.
Uno de los escritores que más venden en España, autor de “best sellers” como Ébano o Tuareg entre muchas otras, publicará sus novelas en formato pdf para que puedan ser descargadas gratuitamente. Asimismo permitirá que se publiquen por entregas en cualquier medio sin reclamar derechos de autor.
Lo cierto es que sus razones no dejan de ser tremendamente razonables.
Por ejemplo:
En cuanto al hecho de ofrecerlo gratuitamente en “Internet” tengo claro que quien lo descargue de la red nunca hubiera comprado mi novela, o sea que prefiero que me lea gratis a que no me lea.
Tal vez la próxima vez se decida a comprar un libro aunque no sea mío.
Algo es cierto: he vendido casi veinticinco millones de libros y todo el dinero que me han pagado me lo he gastado, pero una gran parte de los lectores que he conseguido, aun los conservo.
Y de todo el dinero que gané la mitad se lo llevo Hacienda.
Sin embargo Hacienda aun no ha logrado arrebatarme un solo lector.
En Inglaterra, país culto donde los haya, los escritores no pagan impuestos por el fruto de su trabajo, pero en España, pese a pertenecer también a la Unión Europea, cada año debo entregar la mitad de mis ingresos a Hacienda o me embargan.
Eso significa que un escritor ingles cuenta con el doble de medios económicos que yo para viajar o investigar a la hora de encarar un nuevo trabajo.
Eso no evita que las autoridades españolas se lamenten de que nos esté invadiendo la cultura anglosajona, y lo único que se les ocurre para remediarlo es adquirir los más emblemáticos y costosos edificios de cada capital con el fin de instalar un nuevo Instituto Cervantes en el que dar cobijo a “intelectuales” afines al partido que se encuentre en esos momentos en el poder.
Puedes leer todo lo que dice en la correspondiente entrada de su blog: MIS NOVELAS GRATIS.
Y también puedes, desde ya, bajarte “POR MIL MILLONES DE DÓLARES“.
Vía: SPN BLOG (Alberto Vázquez-Figueroa, sus novelas gratis en internet).
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Marchando una de piratas
El anuncio de la película que pusieron ayer en la plaza (Piratas del Caribe 2) me hizo acordarme de el clásico entre los clásicos: “La Isla del Tesoro” de Robert Louis Stevenson.
¡Que gran libro!. Pasarán los años y los siglos y seguirá siendo la gran historia que es.
De hecho, Jack Sparrow (el de la película) es una simple evolución hollywoodiana del mítico John Silver “el Largo”. Pirata malvado dónde los haya aunque con partes equívocamente tiernas.
Es una gozada leer una historia así. Con un ritmo casi trepidante de principio a fin marcado por una magnífica sucesión de capítulos cortos.
No tuve más remedio que leermela en 6 horas, prácticamente seguidas. Lo que me ha motivado a vivir dos jornadas de insomnio voluntario.
No quedaba más remedio. Las historias de piratas se tienen que leer de un tirón. Como hay que beberse las botellas de ron tras los abordajes. Como hay que beberse la vida. ¡Carpe diem!
O, en otros tiempos, con una buena pipa. Como las que usaban el capitán Smollet y el propio John Silver en sus negociaciones.
Si leyerais (o releyerais) el libro encontraríais los orígenes y las razones de muchos detalles de “Piratas del Caribe”: las canciones piratas… yo jo jo, la botella de ron, la “mancha negra”…
Para animaros aquí os dejo el Mapa de la Isla del Tesoro:

Bueno, ya que habeis llegado hasta aquí… ¿por qué no escuchar “Una de piratas”?
Pero claro, no voy a poner la de Serrat… que quedaría demasiado romántico. Vamos con algo más canalla:
¡Que la travesía por el fin de semana os sea provechosa!