Cuando las barbas de tu vecino veas cortar…
Ya sé que este video puede generar comentarios encendidos. Vaya eso por delante (soy un listillo).
Pero es ilustrativo de un concepto que sostengo en plan “sostiene Pereira”.
La peor forma de hacer oposición política, la menos rentable electoralmente (aunque de primeras parezca lo contrario) es hacer escarnio de las desgracias incontrolables.
Se puede y se debe criticar fundamentadamente la gestión de cualquier episodio. Pero es notable la precipitación y la tendencia de los grupos políticos (de todos, por desgracia) a utilizar un evento inicialmente incontrolable como arma arrojadiza.
Un accidente aereo, una desgracia marítima, un atentado terrorista, un secuestro, una catástrofe natural… son eventos incontrolables.
Luego están los argumentos acerca de si se podía haber hecho una política preventiva o haber incluido en la gestión gubernamental toda una serie de protocolos que incluyan estas eventualidades. O haber desarrollado todo de esta u otra manera.
Pero no se puede decir alegremente: con este gobierno nos secuestran gente o con este otro se nos hunden barcos.
Para criticar también hace falta inteligencia y ¿por qué no? elegancia.
O corres el riesgo de que te den en toda la boca.
No es una victoria absoluta. Sin duda también hay otros videos con otros protagonistas y los papeles corporativos cambiados.
Entiéndase este artículo como un estímulo para una gestión política inteligente. Desde cualquiera de las posiciones y oposiciones. En Betanzos estas situaciones son antológicas.
Pd.- Por cierto, es laboralmente poco estimulante ver cómo se abre el foco de la cámara y aparecen decenas de escaños vacíos. Supongo que sus señorías cobran igual vayan o no vayan a trabajar. Esta es otra cuestión que contribuye a consolidar el tradicional carácter hispánico de “escaquéate como puedas”.
Invítame a un café
Si hay una fuerza política que, en asuntos de Internet, gana por goleada en Betanzos es, sin dudarlo, el Bloque Nacionalista Galego.
Esta vez ya no. He pasado tres días divertidos con la versión mala, haciendo todo tipo de trampas y cosas ilegales. Finalmente quedé en el segundo puesto local (el que quedó de primero debía ser aún más tramposo que yo). Personalmente pretendía construir las “torres trillizas” en Betanzos pero me faltó un poquito cuando a Google se le ocurrió reiniciar todo. Me dió tiempo, sin embargo, a vender todo menos la Avda. Fraga Iribarne (no por nada, sino porque a todo el mundo le caía mal y la atacaba sin piedad) y el paseo del Malecón. Ambos lugares fueron cuidadosamente limpiados y en ellos construí hermosos edificios.

