10 de enero de 2013 | Archivado en: Cajuntal, Fotos y videos
Personaje más fotografiado en Betanzos durante el 2012
Cierto es que estuvo por Garelandia apenas unos días. Pero no cabe duda que ha sido el más fotografiado del año.
Al menos aquí tuvo la satisfacción de disfrutar unos días con la hierba fresca del solar. No es nada probable que en otros sitios tenga semejante fortuna. Y mucho menos algunos de sus compañeros de trabajos forzados como tigres y algunos otros.
Lo que nos lleva a reflexionar una vez más sobre los circos con animales.
¿En serio nos parece divertido ver actuar a animales (salvajes muchos de ellos) que viven privados de sus más básicos derechos?
¿Os parece digno que un tigre viva toda su vida en una jaula, viajando constantemente y sometido a una férrea disciplina humana para conseguir alimento?
Algunos diran… es que si no fuera por los circos ya se habrían extinguido.
Y esto nos devuelve al interesante tema de la estupidez y ambición ciega de los seres humanos que nos hemos erigido en amos y señores del planeta.
Ojo, que todas estas especies seguramente estaban aquí mucho antes de que siquiera nos hubiéramos planteado la posibilidad de domesticar el fuego.
Pero el especismo nos ciega. Probablemente las creencias religiosas que hemos ido elaborando para nuestro propio consuelo nos han autoconvencido de que la creación entera es el regalo que dios nos hizo para nuestro uso y servicio. Con ello perdimos de vista que, con toda probabilidad, solo somos una parte de una totalidad en la que ni lo más pequeño es menos valioso que el resto.
Pero ¡haya cada cual con sus manías!
Si os parece bien seguir apoyando el concepto miserable que nos permite someter a nuestro capricho a cualquier otro ser viviente… pues nada, seguid pagando la entrada de circos que mantienen a otros seres vivos como esclavos.
No hace mucho nos hubiera parececido normal que exhibieran a un negro o a un aborigen de cualquier selva remota.
Al fin y al cabo, un tigre, un camello, un caballo o un mono están ahí solamente para nuestra propio solaz y diversión.
O eso pensamos en nuestra propia miseria mental.
Invítame a un café
Que en Betanzos hay bastantes bares, cafeterías y restaurantes es obvio.
